29 agosto 2016

María Valverde es adicta al yoga

Colgarse de una hamaca de seda que pende del techo o practicar 26 posturas en una habitación a 40º. Las nuevas modalidades de yoga se alejan de la concepción tradicional de este deporte y se convierten en la alternativa de moda para relajar la mente; sí, pero también para poner en forma el cuerpo. 

El antigravity yoga (yoga antigravedad) es una disciplina importada de EE. UU. recientemente a España, donde se lleva a cabo en pocos centros. Sobre una hamaca elástica colgada del techo y que puede soportar hasta 900 kilos, se realizan una serie de ejercicios para descomprimir la columna; trabajar la musculatura del core (abdomen, glúteos y parte baja de la espalda), revitalizar el sistema circulatorio, gracias a las posturas invertidas (boca abajo) que oxigenan partes del cuerpo como la cabeza; eliminar el estrés y mejorar la flexibilidad. Eso sí, deben abstenerse de practicarlo quienes padezcan glaucoma, alta presión sanguínea, enfermedades coronarias, tengan prótesis en articulaciones, cirugía en la columna vertebral o embarazadas.

Otra de las disciplinas que mayor éxito está cosechando es el bikram yoga, que se practica en una sala a 40º. El motivo de la alta temperatura es que el calor mejora la circulación, ayuda a eliminar toxinas y disminuye el riesgo de lesiones. Cada clase dura 90 minutos y se realizan 26 posturas diferentes, encaminadas a mejorar la fuerza física, flexibilidad, equilibrio y concentración. En España puede practicarse en tres centros: uno en Barcelona y dos en Madrid.

Para los yoguis más puristas, la cadena Holmes Place ha desarrollado tres métodos de entrenamiento, strectch, power y mind, que agrupan las disciplinas de yoga clásicas en función de su intensidad. Así, el primero conjuga el hatha, una de las variedades más practicadas, y el ivengar, pensado para quienes desean corregir su postura. Como la actriz María Valverde, que aunque confiesa no ser muy deportista, asiste a clases de corrección postural: «Con el tiempo, los huesos se atrofian, y es importante reeducarlos», aclara. El yoga power es el que mayor desgaste físico supone. Se basa en el astanga, cuyo objetivo es «eliminar el estrés, corregir adicciones y mejorar el autocontrol», explica Nacho Negredo, academy manager de Holmes Place. Por último, el más relajado es el yoga mind, que combina meditación, mantras (cánticos) y técnicas de respiración o pranayana.

«Tengo que saber bastante de nutrición, porque soy celíaca»,
confiesa María Valverde durante la sesión fotográfica, para la que tuvo que posar con un bol de cereales. La actriz, que cuida mucho su alimentación, hace cinco o seis comidas al día. «Uno de los mejores propósitos de nuevo año es mejorar nuestra forma de comer», aconseja Mª José Moreno Navarro, responsable de Nutrición de Incosol . La experta recomienda seguir estas pautas:
Desayuno con lácteos, cereales y frutas.

Cenar poco para dormir bien. La falta de sueño influye en la acumulación de grasa.
Comer de todo. La clave está en moderar las cantidades y hacer cinco comidas al día.
Moverse. Media hora al día es suficiente.
Evitar los alimentos precocinados.
Beber dos litros de agua diarios. Antes, durante o tras las comidas. Si se hace antes, aumenta la sensación de saciedad.
Mejorar los hábitos: incrementar el consumo de fibra, disminuir las grasas saturadas e hidratos y moderar la sal y el aceite.

Otro método para mantener el peso a raya es el del coach nutricional, que detecta los problemas alimenticios del paciente y calibra cómo influyen sus emociones en este ámbito. Itziar Digón Escudero, directora de Corporal y Psicología Nutricional de Tachal, diferencia entre el hambre físico -la necesidad fisiológica de introducir macro y micronutrientes al organismo- y el emocional: «Comer como respuesta a sentimientos generalmente negativos», explica. «En los casos en los que el sobrepeso pueda ser perjudicial, es fundamental la ayuda de un endocrino. El coach ahonda más en la psicología», concluye.

La receta de un cuerpo 10: unir los mejores cosméticos corporales y los tratamientos en cabina más punteros. Los descubrimos de la mano de María Valverde.

A comienzos de año es necesario eliminar el exceso de toxinas que el cuerpo ha acumulado en las fiestas. Para ello, Mónica Ceño, creadora de The Lab Room, recomienda la envoltura en algas que llevan a cabo en su centro, y que conjuga este ingrediente con aceites esenciales. Y para mantener el tipo, nada como combinar los mejores tratamientos en cabina con el uso de cosméticos específicos en casa.

En apenas . un año y medio de vida, la firma española Sensebene ya cuenta con una treintena de centros repartidos por todo el país. ¿Su filosofía? Democratizar la belleza con la mejor combinación calidad-precio. Hemos probado una de sus promociones mensuales: una limpieza facial más una electroporación con vitamina C para iluminar, hidratar y oxigenar el rostro. En total, una hora de bienestar por tan sólo 29 euros. Además, trabajan con productos cosméticos de calidad como Natura Bissé y otros elaborados con aceite de Argán. También ofrecen económicos bonos para sesiones de fotodepilación, cavitación, presoterapia, plataforma vibratoria, radiofrecuencia... Conclusión: merece la pena acercarse a conocerlos.

Lo mejor: La relación calidad-precio, el trato personalizado y un ambiente agradable y relajado.
Lo peor: Los tiempos de espera pueden demorarse bastante. Mejor reservar cita con antelación debido a la gran demanda.

«Los excesos de las fiestas navideñas se reflejan en la piel y hacen que esté deshidratada y con aspecto cansado. Por eso, es importante usar productos de calidad y preparar el cutis antes del maquillaje, limpiándolo e hidratándolo, y eliminar los restos de este antes de dormir», aconseja Felicidad Carrera . La experta añade que, como propósito para el nuevo año, las mujeres deben dedicar al menos cinco minutos diarios al cuidado de la piel: «Adquirir una rutina de belleza es el mejor secreto de juventud». Esta consiste, por la mañana, limpiar y tonificar la piel de forma suave y sin frotar. Aplicar el contorno de ojos, «poniendo un poco de producto en los párpados inferiores y extendiéndolo desde el lagrimal a los laterales». 

Se puede incidir en las patas de gallo, «abriendo las arrugas y dibujando círculos a lo largo de su recorrido». Luego, se aplica el suero, «extendiéndolo por todo el rostro con pases horizontales, desde el centro del rostro hasta los laterales. En el cuello y escote, realizaremos pases verticales». 

Pasados 30 segundos -el tiempo necesario para que se absorba el producto-, se aplica la crema con factor de protección solar. «Se coge un gramo de producto con una espátula y se deposita en el dorso de la mano. Con el dedo corazón, extendemos la crema en mentón, pómulos, frente y nariz. Entonces, se realiza un masaje suave dibujando círculos». Por la noche, se recomienda seguir el mismo protocolo, pero cambiando la hidratante por un tratamiento preventivo o antiedad.

«Para María Valverde he pensado un maquillaje que destaque su bonita piel y sus rasgos, sin aportar nada excesivo. Muy natural. Tiene un perfil y una estructura ósea casi perfecta, y es lo que he querido potenciar», explica Miguel Ángel Álvarez, maquillador de Max Factor. Precisamente, el maquillaje escogido para María será una de las tendencias que cobren más fuerza la próxima temporada. «Hay una clara apuesta por la naturalidad: bases de efecto ligero y acabados semimates que den al rostro un aspecto jugoso, cejas peinadas hacia arriba y ojos con las pestañas muy trabajadas y sombras en tonos metálicos, pero sin excesos. 

Los pómulos se marcan levemente con tonos corales para un aspecto buena cara, y los labios se llevan jugosos, hidratados, en tonalidades nude o rojos, en todas sus versiones», explica. El maquillador no es tan categórico a la hora de resaltar las tendencias que dicen adiós: «En general, todo se puede usar, dependiendo de la ocasión. En mi caso, me encanta experimentar con las múltiples posibilidades que me ofrece el maquillaje, y utilizarlo para sacar las distintas personalidades que todos llevamos dentro», concluye.

El 91% de las mujeres europeas piensa que los productos de los spas son los mejores para el cuidado del cabello. Por eso, Pantene ha realizado una alianza con los balnearios The Lab Room (Madrid), Mondariz (Galicia), Hotel La Cala-Spa Caracala (Málaga) y el Hotel Villaitana Spa (Valencia), donde aplican sus tratamientos. «La intención es emular en el cabello esa sensación de relax que se consigue cuando se visita un spa», explica María Baras, estilista de Pantene. «Como no siempre se tiene la oportunidad de visitar estos centros, queremos enseñar cómo hacerse un tratamiento de cabina en casa», añade. Lo primero es lavarse el cabello con un champú específico, «en el caso de María Valverde, hemos usado Suave y Liso Spa». 

Luego, se aplica la mascarilla mechón a mechón, incidiendo en las puntas, que suele ser la parte más castigada. Un truco para que la mascarilla penetre mejor es cubrir el pelo con una toalla humedecida en agua caliente y no quitársela hasta que se enfríe. «Por último, sólo hay que aclarar y terminar con un chorro de agua fría para sellar las puntas», aconseja. Este tratamiento resulta idóneo para compensar el abuso de las herramientas de calor, «que es en mi opinión lo que más daña el cabello». La estilista recomienda usar productos de styling, que favorecen el peinado y protegen del calor. Y, sobre todo, hacerse un corte adecuado al tipo de cabello, que no requiera mucho peinado. «La próxima temporada triunfarán los flequillos largos y las melenas despeinadas», vaticina.

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